La trastienda es el refugio para la investigación, donde Amelia desvela los
secretos de las plantas y crea nuevos remedios para la piel. Todo surge de la observación reposada de la naturaleza, el estudio de los métodos tradicionales de la zona y una búsqueda constante de recetas suaves pero efectivas.

En este lugar conviven el trabajo artesano y el rigor casi científico. Las barras de jabón se elaboran a fuego lento con ingredientes extraídos en frío para mantener intactas sus propiedades. El aceite de oliva virgen extra procedente de una almazara cordobesa es la base de la fórmula patentada, una ingeniosa mezcla de aceite de oliva verde de sabor exquisito mantecas vegetales y esencias de plantas que nutre, hidrata y protege la piel.

Una vez fabricadas las barras, cortará y empaquetará los jabones delicadamente a mano con materiales reciclados. Sin utilizar pegamentos, ni generar residuos ni malos humos. El compromiso con la naturaleza abarca todo el proceso, de principio a fin.

Los Jabones de Mi Mujer es fabricante cosmético autorizado por al Agencia Española del Medicamento con todos los permisos para realizar dicha actividad con Nº autorización 02429CS. Siguiendo las exigencias que marca el Instituto, controlamos la procedencia de nuestro ingredientes, el proceso de elaboración en nuestras instalaciones y todos nuestros lotes han pasado un análisis de laboratorio. Podemos garantizar la excelente calidad de nuestros productos.

Nuestra ilusión va unida a un gran esfuerzo de gestión para sufragar gastos que van asociados al reglamento oficial. Desde de junio 2013, las exigencias son aun más rigurosas debido a la entrada en vigor de la Regulación(EC) No 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo Sobre Productos Cosméticos.

Pinchando aquí pueden informarse del nuevo reglamento.

Al igual que Los Jabones de Mi Mujer elabora un producto de calidad garantizado dentro del reglamento establecido, procuramos que el consumidor final esté informado para seguir compartiendo esta responsabilidad.

Corte manual de jabón fresco para su secado.
Foto: Jaime Ferrer